Apps a medida
Software a medida, solo cuando vale la pena
Antes de programar una línea revisamos si ya existe una herramienta que resuelva tu problema por una mensualidad. Si no existe, o si tu forma de trabajar es la que te distingue, construimos la aplicación contigo: un cotizador, un panel, un inventario, con el código a tu nombre.

Comprar o construir: el árbol que usamos
La mayoría de las pymes no necesita software propio. Una agenda, un CRM, una tienda o un sistema de boletas ya existen, se pagan por mes y se actualizan solos. Construir algo que ya se vende hecho es pagar dos veces. Por eso, antes de cotizar, recorremos contigo estas cuatro preguntas en orden.
1. ¿Existe algo que haga casi todo lo que necesitas?
Si la respuesta es sí, te recomendamos esa herramienta y te ayudamos a configurarla. Lo que falta casi siempre se resuelve cambiando un poco el proceso, no escribiendo código.
2. ¿Lo que falta es lo que te hace distinto?
Si tu forma de cotizar, de armar pedidos o de calcular precios es justo lo que te diferencia de la competencia, adaptarte a una herramienta genérica puede costarte más de lo que ahorras. Ahí empieza a tener sentido construir.
3. ¿Cuántas personas lo van a usar y cuántas veces al día?
Una tarea que alguien hace dos veces al mes no justifica una aplicación. Una que hacen cinco personas todos los días, con errores que cuestan plata, sí puede justificarla.
4. ¿Hay presupuesto para mantenerlo?
Un software no termina el día que se entrega. Cambian los navegadores, los celulares y tu negocio. Si no hay presupuesto para mantenerlo, conviene una herramienta de mercado aunque calce peor.
Para quién es y para quién no
Conviene construir si
- Cotizas con fórmulas propias que hoy viven en un Excel frágil
- Varias personas cargan los mismos datos en dos o tres lugares
- Necesitas un panel que junte ventas, pedidos y stock en una sola vista
- Tu proceso es lo que te distingue y ninguna herramienta lo respeta
No conviene si
- Lo que buscas es una agenda, una tienda o boletas: eso ya existe
- Recién estás validando la idea del negocio
- Nadie en tu equipo tendría tiempo de probarlo y dar opinión
- No hay presupuesto para mantenerlo después de entregado
Qué construimos
Aplicaciones web que se abren desde el navegador del computador o del celular, sin instalar nada. Son más baratas de hacer y de mantener que una app de tienda, y sirven para casi todo lo que necesita una pyme.
- Cotizadores que calculan el precio con tus reglas y arman el PDF para el cliente
- Paneles internos que juntan pedidos, estados y pagos en una pantalla
- Control de inventario o de bodega con entradas, salidas y alertas de stock bajo
- Formularios de terreno para técnicos, con fotos y firma del cliente
- Portales donde tus clientes revisan el estado de su pedido
¿Y una app para descargar en la tienda?
Solo cuando de verdad hace falta: uso sin conexión, cámara o GPS todo el día, o notificaciones que son el corazón del servicio. Cuesta bastante más, como muestra la tabla de abajo, y cada actualización pasa por la revisión de las tiendas de Apple y Google.
Cuánto cuesta un software a medida en Chile
Rangos publicados por una empresa chilena de desarrollo, para que sepas el orden de magnitud antes de conversar. No es nuestro precio: el tuyo depende del alcance. Son precios que publican otros proveedores; nuestra cotización puede ser distinta.
| Qué se cotiza | Rango de mercado | Nota |
|---|---|---|
| Sistema a medida básico (5 a 8 módulos, reemplaza planillas) | 400 a 800 UF | UPG; la fuente no aclara el IVA |
| Sistema a medida completo (10 a 15 módulos, con integraciones) | 800 a 1.500 UF | UPG; la fuente no aclara el IVA |
| App móvil simple (una plataforma, 5 a 10 pantallas) | 300 a 500 UF | UPG; la fuente no aclara el IVA |
| Mantención anual | 15% a 20% del costo de desarrollo | UPG, recomendación de presupuesto |
Valores referenciales de mercado en Chile, se confirman tras evaluación. Revisados el 28 de septiembre de 2026 en las fuentes indicadas.
Cómo lo hacemos

- Diagnóstico
Vemos la tarea en tu negocio y revisamos si una herramienta existente la resuelve.
- Versión mínima
Si conviene construir, definimos la parte más chica que ya te ahorra trabajo.
- Entregas cortas
Te mostramos avances cada pocas semanas para que lo pruebes con casos reales.
- Mantención
Acordamos cómo se corrigen errores y se suman mejoras después de la entrega.
Lo que haces tú y lo que hacemos nosotros
Tú
- Nos muestras cómo trabajas hoy, con tus planillas reales
- Pruebas cada entrega y dices qué no sirve
- Decides qué entra primero y qué espera
Nosotros
- Revisamos si comprar es mejor que construir
- Diseñamos, programamos y publicamos la aplicación
- Dejamos el código y los accesos a tu nombre
Antes del software, lo que suele bastar
Si lo que se pierde son clientes que nadie volvió a llamar, parte por un CRM para pymes. Si el cuello de botella es contestar el chat, un bot de WhatsApp resuelve más rápido. Y si tu equipo pierde tiempo coordinando horas, la agenda online ya existe hecha. Todas las piezas están en automatizaciones.
¿Cuánto cuesta una app?
Depende del alcance. Como referencia pública, una empresa chilena de desarrollo publica entre 400 y 800 UF para un sistema básico y entre 300 y 500 UF para una app móvil simple. Antes de cotizar revisamos si una herramienta existente te sirve, porque suele salir mucho más barato.
¿App móvil o web?
Para casi todas las pymes, web. Se abre desde el navegador del celular o del computador, no pasa por la revisión de las tiendas y se actualiza para todos al mismo tiempo. La app de tienda conviene cuando necesitas uso sin conexión, cámara o GPS todo el día, o notificaciones constantes.
¿Quién es dueño del código?
Tú. La Ley 17.336 entiende cedidos a quien encarga un programa los derechos del autor, salvo pacto escrito en contrario, y además lo dejamos en el contrato. Recibes el código, la base de datos y los accesos, para que otro programador pueda seguir si algún día lo necesitas.
¿Cuánto demora?
Una primera versión que ya ahorra trabajo suele tomar semanas, no meses, si partimos por lo mínimo. Un sistema completo toma más. El plazo lo fijamos después del diagnóstico, cuando sabemos qué entra primero, y te mostramos avances cada pocas semanas para que lo pruebes.
Cuéntanos en qué está tu negocio
Escríbenos lo que tienes hoy y lo que te falta. Te respondemos con el orden de los pasos y lo que cuesta cada uno.